Los innovadores métodos literarios que William Faulkner imprimió a sus creaciones, repercutirían en el trabajo de autores como el mexicano Juan Rulfo, el argentino Jorge Luis Borges (quien además llevaría a cabo una traducción de Las palmeras salvajes), el colombiano Gabriel García Márquez y el peruano Mario Vargas Llosa, por mencionar sólo a algunos.

William Faulkner quiso brindar, a través de su trabajo como escritor, nuevas estructuras narrativas, en las que juega con los planos temporales, las voces que narran, los personajes que intervienen en la historia y de qué modo lo hacen, arriesgándose con una serie de recursos que no sólo lo hicieron merecedor del Premio Nobel de Literatura en el año 1949, sino que lo ubican dentro del universo narrativo como uno de los autores más importantes del siglo XX.

Ha sido comparado en múltiples ocasiones con Marcel Proust y James Joyce, y las dimensiones psicológicas de sus personajes dejan en claro la influencia que escritores como Virginia Woolf y Franz Kafka han tenido sobre él, es por esto que El ruido y la furia es considerada no sólo una de sus obras más importantes, también se ha hecho merecedora del título de una de las novelas más complicadas de leer.

The-Sound-and-the-Fury-01Adaptada al cine en un par de ocasiones, El ruido y la furia narra la decadencia de Los Compson, una familia sureña que ha caído en la deshonra y en la ruina, a través de la voz de cuatro integrantes de la familia: los hermanos Compson (Benjy, Quentin y Jason) y un narrador omnisciente que hace especial énfasis en Dilsey, la ama de la familia.

El primer capítulo del libro de Faulkner, narrado por Benjy, un débil mental, resulta de una complejidad absoluta, ya que la percepción del menor de los Compson está totalmente distorsionada, los tiempos narrativos se confunden, una ausencia de la constancia perceptiva por parte de la voz que narra hace difícil la asimilación de los hechos y muchos lectores abandonan, antes de llegar al episodio de Quentin, uno de los pasajes más hermosos de la literatura del siglo XX.

En 1959 el cineasta Martin Ritt fue el primero en llevar esta compleja obra al cine, simplificándola al punto de convertirla en un engolado melodrama. James Franco decidió atreverse con esta pieza literaria el año pasado, estrenándola en el Festival de Cine de Venecia, fuera de competencia y obteniendo críticas más bien desfavorables.

James Joyce de nuevo a la lista de Los Imposibles

Además de El ruido y la furia, hay otros cuatro tomos que la crítica, y los lectores en general, consideran uno verdaderos desafíos.

medprof-joyce4James Joyce encabeza esta breve lista, pero no con el Ulises. Si bien esta obra se considera de suma complejidad, no hay más que echar un vistazo a Finnegans Wake, una obra de la que pocos hablan. En ella, además de no estar contada en un formato lineal, las palabras obtienen un significado por su fonética y no por su signo literario.

farabeuf-salvador-elizondo-j-mortiz-sep-1985-3556-MLM4399996397_052013-FSalvador Elizondo está entre los imposibles con la obra Farabeuf o La crónica de un instante. El libro no cuenta nada en realidad, es sólo la disertación del narrador en torno a la contemplación de la fotografía de la muerte de un hombre. Es considerada, además, como uno de los trabajos más importantes de este autor mexicano.

688119Hermann Broch, conocido principalmente en Alemania, es el tercer escritor que integra esta pequeña lista de obras complejas con La muerte de Virgilio. Thomas Mann le dio a esta obra el título del poema en prosa más importante de la nación germánica y es una hermosa disertación que ocurre durante las últimas 18 horas de vida del poeta latino.