La causante de todo fue Meryl Streep. Y no me refiero a su papel en la película, sino a que personalmente me gusta ver las producciones en las que participa, sólo por el mero gusto de disfrutar de su impecable actuación en cualquier género, desde una comedia romántica o un musical, como Mamma Mia!, hasta dramáticos como August: Osage County (ambas las vi). Por este motivo, Suffragette o Las Sufragistas, como fue traducida al español, se convirtió en mi primera película del año 2016, y la verdad no me arrepiento.

Bookolica - Suffragette 04Estrenada en Reino Unido durante el mes de octubre de 2015, esta película británica, dirigida por la cineasta de 45 años Sarah Gavron, muestra las vivencias de un grupo de mujeres que luchaba por el sufragio femenino en Inglaterra durante la primera mitad del siglo XX, haciendo parte de una organización llamada Unión Social y Política de las Mujeres, fundada por Emmeline Pankhurst (Meryl Streep).

En esta oportunidad, Gavron contó con el apoyo de la dramaturga británica Abi Morgan para encargarse del guión de Suffragette. Morgan también es reconocida por su trabajo en películas como The Iron Lady, protagonizada por Meryl Streep (también la vi).

Yo, particularmente, cuando veo una película dramática o con escenas muy sensibles, me construyo una especie de escudo emocional para resguardarme bajo el argumento de que “sólo se trata de una película”, sobre todo luego de los momentos fuertes de la historia (y justo después de secarme las lágrimas). Pero cuando la frase “basada en hechos reales” forma parte del atractivo de la producción, el escudo se desvanece y agudizo mis sentidos aún más para percibir y asimilar lo más que pueda de la producción. A fin de cuentas, es historia, y me gusta aprender de esa forma.

Bookolica - Suffragette 01Como buena muestra de arte, la interpretación y la subjetividad del receptor son los factores complementarios que le dan el significado definitivo e individual a la obra. En mi caso, más allá de conectarme con la historia como mujer, puedo rescatar varios aspectos quizá no centrales de la película, pero sí determinantes para mi percepción.

En lo político. Apartando la geografía y la época de la historia que se esté viviendo, profundizar en el funcionamiento de la política siempre me ha resultado escabroso. Esta no fue la excepción. Me impactó el hecho de que un Estado o la autoridad correspondiente no permitiera bajo ningún concepto que una joven sufragista (Carey Mulligan), terrible amenaza para el correcto funcionamiento del Sistema (por muy malo que éste fuere), falleciera por una huelga de hambre. ¿La razón? Si alguna de ellas llegaba a morir, automáticamente se convertía en una heroína, en una fuente de inspiración y un motivo de lucha para las otras, además de llamar la atención de los medios.

Bookolica - Suffragette 05En los asuntos de género. Da escalofríos pensar en todas las situaciones que tuvieron que vivir todas y cada una de las mujeres (y sus familiares) que lucharon para romper y expandir la barrera del pensamiento en cuanto a los derechos de la mujer como un igual del hombre. Pero lo que de verdad me heló la sangre fue ver el recuento de las fechas en las que algunos países lograron el voto femenino. La realidad te tumba cuando ves que todavía hay zonas del mundo, en el siglo XXI, donde el sufragio para la mujer aún está como un ideal. No soy quien para cuestionar ni criticar la cultura y las creencias de otras personas, sólo agradezco el lado del mundo en el que nací.

En lo personal. No hay que ser mujer, sufragista, madre, británica o rebelde, para conectarse con la lucha personal, y a veces colectiva, que conlleva seguir un ideal, tus propios ideales, sin fanatismos ni vendas en los ojos, tan sólo por el hecho de exigir lo que te parece justo, lo que para otro es un derecho y para ti una prohibición, algo inalcanzable e incluso un atrevimiento. Llegar a sacrificar lo que más amas, sea una persona o tu vida, por el hecho de hacer algo para mejorar este mundo, así sea a paso de tortuga. Los grandes cambios llevan procesos lentos.

Gracias, Meryl.