Todo inició en Figueras. Buñuel le narró a Dalí un sueño, en el que una nube cortaba a la luna y una hojilla de afeitar se hundía en un ojo. El pintor, a su vez, le contó a su invitado que la noche antes de su llegada había visto en sueños una mano repleta de hormigas y así, del cruce de dos sueños, surgió Un perro andaluz (1929) el primer acercamiento del maestro surrealista al cine.

Posteriormente la dupla Dalí-Buñuel volvería a dar al cine de las primeras décadas del siglo XX otro aporte: La edad de oro, un film de 1930, pero no termina aquí el legado del pintor catalán al séptimo arte. Se cree que Dalí fue el responsable del guión de Moontide, una película que originalmente dirigiría Fritz Lang (cineasta despreciado por el artista), pero que acabó en manos de Archie Mayo.

Aunque en los créditos de esta producción no aparece el nombre del surrealista y muchos consideran que su participación en el film fue un mero rumor o especulación, la secuencia de la pesadilla lleva la firma indiscutible de la estética de Dalí.

Alfred Hitchcock también contaría con el aporte y las ideas del español en Spellbound (1945). Los decorados de la secuencia onírica de este film, protagonizado por Gregory Peck e Ingrid Bergman, fueron encargados a Dalí, pero además de esto, muchas de las ideas de la narración del doctor Edwardes remiten inconfundiblemente a la estética que el catalán plasmó magistralmente en su obra plástica.

Los productores del film de algún modo mermaron la creatividad de Dalí en este proyecto, temerosos de la respuesta del público ante su osada propuesta visual, al punto que ni el pintor ni el cineasta quedaron satisfechos con los resultados finales.

Destino

Dalí tienta al Destino

En el mismo año 45, Dalí y el guionista John Hench, integrante de The Walt Disney Company, comenzaron a concebir las ideas para un corto animado. Les tomó alrededor de ocho meses armar un argumento y tomar nota de todos los detalles necesarios, pero las consecuencias económicas de la Segunda Guerra Mundial fueron el principal punto en contra para que la colaboración del catalán con los conocidos estudios de animación fuese engavetada.

John Hench compiló una prueba de animación de unos 18 segundos, y a pesar de que trató de transmitir a los productores de Walt Disney Studios su entusiasmo para concretar el proyecto, no lo consideraron económicamente viable y lo suspendieron por tiempo indefinido.

Gracias a la producción de Fantasía 2000, el proyecto de Dalí volvió a la vida. Fue Roy E. Disney el encargado de asignar a un equipo de especialistas retomar el corto, que lleva por nombre Destino, y fue necesaria la participación de unos 25 animadores para descifrar los apuntes de Dalí y Hench, con la ayuda de Gala Dalí, la esposa del pintor.

La secuencia original de 18 segundos de Destino, tiene un cameo en Fantasía 2000, justo cuando la actriz Bette Midler presenta a El soldadito de plomo. Allí la anfitriona explica que en algún momento este corto persiguió la idea de usar el béisbol como metáfora de la vida, pero al final lo que se narra en Destino es el amor imposible del dios Cronos con una mujer mortal.

Baker Bloodworth fungió como productor, mientras que Monfrey Dominique asumió el rol de director de este fascinante proyecto que fue presentado en el Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy en el año 2003. Además de ser laureado con muchos galardones, Destino obtuvo una nominación a los Premios de la Academia como mejor cortometraje animado. La secuencia cuenta con un tema compuesto por el mexicano Armando Domínguez e interpretado por Dora Luz.

Esta maravillosa y ensoñadora historia de un amor imposible, ha sido expuesta hasta el momento en las salas del Tate Modern, en el MoMa, en el Museo Dalí de St. Petesburg, en la Galería Nacional de Victoria en Melbourne y en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de la capital española.

A continuación puedes disfrutar de Destino:

 

Ángela León Cervera

@aleon107