Diríamos que “casi”. Hace algunos días se celebró en Japón el premio literario Nikkei Hoshi Shinichi, galardón establecido en la nación nipona desde el año 2013 en honor al escritor Hoshi Shinichi, uno de los más grandes autores de ciencia ficción de este país asiático.

 

Para la segunda edición del concurso, Marina Hoshi Whytemade, hija de Hoshi, expresó al diario The Guardian que el jurado del premio literario estaba dispuesto a aceptar textos escritos por robots o computadoras, incluso por cualquier tipo de forma de vida no humana, alienígenas de ser preciso, y ante una apertura tan amplia, la chica enfatizó que siendo un premio literario de ciencia ficción, no podían cerrarse a las posibilidades.

 

maxresdefaultAsí pues, no es de extrañar que en la última edición de Nikkei Hoshi Shinichi haya resultado finalista una novela co escrita mediante Inteligencia Artificial (IA). El texto lleva por nombre: Konpyuta ga shosetsu wo kaku hi (El día que una computadora escribe una novela) y fue presentada por un equipo de la Universidad de Hakodate, encabezado por Hitoshi Matsubara.

 

Aparentemente, Hitoshi Matsubara y su equipo proporcionaron al robot el 80% de la información necesaria para escribir la novela corta: sinopsis y argumento, las características físicas y psicológicas de los personajes, las situaciones, etc. La IA, valiéndose de todos estos datos, redactó la obra.

 

Satoshi Hase, novelista japonés de ciencia ficción e integrante del jurado, explicó a los medios que la razón para descartar la obra de Hitoshi Matsubara como pieza ganadora de la tercera edición de este premio literario, fue la construcción de los personajes y cómo interactuaban entre sí.

 

Además de El día que una computadora escribe una novela, de las 1450 obras que se postularon al Nikkei Hoshi Shinichi en la edición de este año, once piezas estaban escritas o co escritas mediante el uso de un “Robowriter”.

 

¿Debemos esperar la revancha de las computadoras en el género de la escritura? Algunos entusiastas de la tecnología, creen que sí; otros esperan ese momento con temor.