Stéphane Heuet adapta a Proust a las historietas

¿Quién iba a imaginar que los profundos recuerdos que construían en sus diálogos los personajes de Marcel Proust iban a abandonar extensas páginas para convertirse en puntuales bocadillos de una viñeta? ¿Quién podría haber construido en su mente la escena de la deleitación en los vapores del té y el sabor de las magdalenas en unos cinco o seis cuadros?

Sí, la gran heptanovela En busca del tiempo perdido ha llegado al mundo de las historietas de la mano de Stéphane Heuet y editada por Sexto Piso, luego de que muchos editores, entre ellos el premio Nobel de literatura André Gidé rechazara el proyecto, posiblemente por considerarlo poco viable o apropiado.

Stéphane Heuet A la sombra de las muchachas en flor, Combray y Un amor de Swann son algunos de los títulos que ya tiene disponibles Sexto Piso en torno a este colosal proyecto ilustrativo que se recrea en hermosos pasaje y viñetas del universo que Marcel Proust se dedicó a escribir a lo largo de toda su vida. Al final de su existencia, en el año 1922, el autor francés dejó un legado de más de 4.000 páginas y alrededor de 2.000 personajes.

Robert Proust, hermano de Marcel, fue el encargado de hacer la revisión de los tres últimos tomos de En busca del tiempo perdido y se encargó de publicarlos en 1923, 1925 y 1927 respectivamente.

En busca del tiempo perdido no es la primera obra literaria que se encarga ha editado en comic, entre otros clásicos de la literatura universal que han sido adaptados a este fresco formato por firmas como Herder Editorial, pensado especialmente para el gran público, se encuentran:

El anticristo de Friedrich Nietzsche.

1984 de George Orwell.

La Ilíada y La Odisea de Homero.

El contrato social de Jean-Jacques Rousseau.

El capital de Karl Marx.

El arte de la guerra de Sun Tzu.

La divina comedia de Dante Alighieri.

Así habló Zaratustra de Friedrich Nietzsche.