Un 13 de febrero del año 1944, Denise René abrió en París una galería, aferrada a la idea de que el arte estaba en la obligación de reinventarse para sobrevivir. Este modesto salón operó en la Rue La Boétie en la capital francesa y la primera muestra que se organizó en sus instalaciones fue Dibujos y composiciones gráficas de Vasarely, un artista que se convertiría en gran amigo de esta visionaria mujer.

 

Denise René 2La década de los cuarenta llegaba a su primera mitad y Denise René se trazó el firme objetivo de defender a los artistas exponentes del arte de vanguardia, esa misma corriente que era definida por el público inexperto como “incomprensible” y que posteriormente recibiría por nombre arte abstracto, vinculándoselo en algunos casos con el cinetismo.

 

Frank Popper, un historiador de arte y tecnología, fue un gran defensor de René y de las exposiciones que ofrecía a la audiencia parisina. La galerista siempre consideró un gran acierto la posibilidad de fusionar el arte con la tecnología,  convirtiéndose de este modo en una pieza clave para el impulso y la difusión del Arte Cinético en la década de los cuarenta y en los años siguientes.

 

Comprometida con la causa de introducir en la escena artística parisina a las nuevas caras de las tendencias vanguardistas, así como a las figuras históricas de las vanguardias que surgieron en la Europa del Este, en los salones de la galería de René se colgaron las piezas de autores como Max Ernst, Francis Picabia, Marcel Duchamp y Piet Mondrian.

 

Denise René 3La primera en abrir las puertas de París a Piet Mondrian fue René, en el año 1957, un momento en el que los críticos, galeristas y directores de las principales instituciones museísticas de Francia rechazaban con ahínco la obra del holandés.

 

En el año 1961 integrantes del Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV) exhibieron su propuesta en los espacios que la galerista ponía a buen grado a disposición de los vanguardistas. Garcia-Rossi, Le Parc, Morellet, Stein e Yvarai, fueron algunos de los nombres que conformaban el GRAV.

 

Contra todos los pronósticos, los aciertos de René al apostar por el arte cinético y abstracto dieron frutos, y con el paso de los años se abrió una segunda galería en el Boulevard Saint-Germain. En la década de los setenta, los artistas que habían encontrado en René un firme apoyo (Carlos Cruz-Diez, Jesús Soto, Alexander Calder, Jean Arp, entre otros), vieron cómo su trabajo lograba trascender las fronteras de Francia, llegando a las audiencias de Nueva York y Dusseldorf.

 

A comienzos del siglo XXI la galerista fue homenajeada por en Centro Georges Pompidou. Murió a los 99 años de edad el 9 de julio del año 2012.