Un personaje principal insufrible con el que resulta casi imposible identificarse, una narración demasiado pesada, edulcorada o lenta y un argumento tan ridículo que nos hace lanzar manotazos de indignación cada tanto, podrían llegar a ser la principales razones por las que decidimos cerrar el tomo que tenemos en nuestras manos y seguir adelante con nuestras vidas, sin acabar el despreciado libro.

Hace algún tiempo atrás, GoodReads llevó a cabo una encuesta entre sus más de 20 millones de seguidores, para conocer cuáles son los libros más abandonados de la literatura clásica y de la narrativa actual. Si te parece que Homero, con su interminable catálogo de las naves en la Ilíada, o Ana Karenina de Tolstoi, son los primeros títulos en encabezar la lista, estás muy equivocado; la cólera de Aquiles y la dignidad de Héctor salen ilesos en esta lista de desertores literarios que deciden pasar la página (pero para siempre).

Dentro de la categoría de los autores clásicos impuesta por GoodReads en su estudio, la obra que encabeza la lista de las deserciones es Trampa 22 de Joseph Heller, un texto de 1961. En el segundo lugar de este top cinco, se encuentra, nada más y nada menos que El señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien, una novela que data de 1954 y que recobró fama y popularidad gracias a la adaptación cinematográfica que el cineasta neozelandés Peter Jackson hizo de esta historia, llevando la guerra épica de la Tierra Media a la gran pantalla.

Ulises de James Joyce; Moby Dick de Herman Melville y la Rebelión de Atlas de Ayn Rand, son los tres títulos que cierran la encuesta del portal británico, donde más del 40% de los lectores reconoce que la razón principal por la que deciden no terminar el libro es porque encuentran la historia aburrida, mientras que un 18% atribuye su decepción al tono empleado por el autor para su escritura, o a su estilo narrativo.

Volviendo a Tolkien y a su extensa historia, donde castas, razas y conflictos reviven en torno a un anillo mágico, resulta difícil de creer para los fans del autor que sea una de las obras literarias más abandonadas. En la actualidad hay personas que profesan una pasión tal por las aventuras de este autor, que son capaces de recordar con sorprendente detalle los aspectos más minuciosos de la historia de cada uno de sus personajes, pero en honor a la verdad, un buen porcentaje del público que se vio atraído por El señor de los anillos, conoce el argumento gracias a la adaptación de Peter Jackson, y buena parte de los que quisieron embarcarse en el viaje de la Comunidad del Anillo, desaparecieron de la comitiva incluso antes que Gandalf el gris, quien quedó rezagado en las minas de Moria, gracias a su combate con el Balrog.

 

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J.K. Rowling más allá de Harry Potter

Tratándose de los best sellers de la literatura actual, los lectores de GoodReads señalaron sin misericordia a Una vacante imprevista de J.K.Rowling y 50 Sombras de Grey de E.L.James como los títulos que encabezan las novelas más rechazadas o abandonadas por esta comunidad de lectores. En el caso de la obra adulta de la misma creadora de la exitosa saga de Harry Potter, el principal argumento para dejar de lado este trabajo literario, es no encontrar en él “la magia” que caracterizaba a sus narraciones anteriores. Tratándose de la trilogía de James, influyen varios aspectos: la incomodidad que produce en los lectores el modo en el que se aborda la sexualidad en la obra, lo absurdo que puede parecer el argumento por momentos y su tono inmoral.

Elizabeth Gilbert con Comer, Rezar, Amar ocupa la tercera posición de esta pequeña lista, Millenium: los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson se queda con la cuarta posición, y cierra el quinto lugar Wicked: memorias de una bruja mala de Gregory Maguire.

Un 40% de los lectores que dieron su aporte a este estudio, están convencidos de que para odiar un libro con fundamento, hay que luchar con él hasta la última página, así que se dieron la tarea de leer la obra completa, para entender a lo largo de su lectura que no había punto de inflexión, a pesar de que nunca está de más otorgar el beneficio de la duda. El 15% de los lectores reconoció que abandonan el barco antes de llegar a la página 50 y un 28% asegura que le dan la oportunidad al autor de reivindicarse hasta la página 100.

En conclusión, es mejor cautivar desde los primeros renglones, que seducir en párrafos eternos.

 

Ángela León Cervera

@aleon107