Harry Houdini y HP Lovecraft se conocieron en 1924 mediante J.C. Henneberger, el fundador de la revista Weird Tales. Por aquella época la publicación tenía serios problemas financieros y Henneberger, con la intención de aumentar las ventas, tuvo la ocurrencia de solicitar al escapista que se encargara de escribir mensualmente la columna “Pregúntale a Houdini”, además de un par de relatos de terror.

 

Weird TalesHoudini no tuvo problemas en aceptar la propuesta de Henneberger, pero rechazó la idea de los relatos de terror, puesto que no se consideraba un buen narrador. El director de Weird Tales lo tranquilizó, asegurándole que conocía a un escritor brillante que era capaz de escribir casi cualquier cosa por encargo, y fue así como HP Lovecraft se involucró con el ilusionista húngaro.

 

A través de cartas, Lovecraft y Houdini intercambiaron algunas impresiones y el reconocido autor del siglo XX comenzó a trabajar con ahínco en una narración que le tomaría cerca de un mes y que nombró originalmente “Bajo las pirámides”, un relato que se basaba, aparentemente, en una experiencia personal del escapista.

 

El relato original se perdió durante un viaje de Lovecraft a Nueva York, con el propósito de contraer matrimonio con la escritora Sonia Greene, por lo que el creador de Cthulhu tuvo que retomar el trabajo, sin los apuntes y bosquejos preliminares, y finalmente lo entregó a Weird Tales con el nombre definitivo de “Preso entre faraones”. Consiguió 100 dólares por este trabajo.

 

El manuscrito de El cáncer de la superstición

 

No obstante, la colaboración entre Houdini y Lovecraft no finalizó con este episodio. Dos años más tarde de su primer trabajo juntos, el escapista se encontraba abocado a la tarea de desenmascarar farsantes, emprendiendo una verdadera cruzada en contra de la superstición.

 

la-me-harry-houdini-19261101Corría el año 1926 y algunos aseguran que Houdini entraba disfrazado a las sesiones espiritistas con el fin de poner en ridículo a los farsantes, cuestionaba a videntes y profetas y hasta pagaba a aquellas personas que estuviesen dispuestas a corroborarle con hechos sus poderes paranormales.

 

En medio de esta labor, Houdini volvió a contratar los servicios de Lovecraft y del colaborador C.M. Eddy Jr. para desarrollar una campaña narrativa contra la superchería, que se trataba de un ensayo que el escapista ya había titulado como El cáncer de la superstición.

 

lovecraft-manuscrito-1Se cree que Lovecraft ya había alcanzado el capítulo tercero de este nuevo encargo literario cuando la muerte le sobrevino inesperadamente a Harry Houdini, quien murió en las circunstancias más contradictorias posibles: por años desafió al destino con sus rebuscados trucos de escapismo, para acabar falleciendo a consecuencia de una golpiza que le propinó un estudiante universitario llamado Joselyn Gordon Whitehead, con el propósito de probar su resistencia física. Los golpes en el abdomen le produjeron una peritonitis que sesgó su vida el 31 de octubre de 1926.

 

Al saber de la muerte de Houdini, Lovecraft se puso en contacto con la viuda del escapista para saber si El cáncer de la superstición seguiría adelante, pero ella decidió abandonar el ensayo. Noventa años más tarde el manuscrito fue encontrado entre una colección de memorabilia mágica que se encontraba entre los papeles de la esposa y el manager de Houdini.

 
Tras comprobar su legitimidad, este manuscrito de HP Lovecraft será subastado el 9 de abril por Potter & Potter en Chicago, la casa de subastas estima que el precio final oscile entre los veinticinco y los cuarenta mil dólares.