Aplaudido especialmente por la obra Nineteen Eighty-Four, más conocida como 1984, el escritor británico George Orwell puso en los anaqueles de las librerías su primera novela en enero del año 1933. Llevaba por nombre Down and Out in Paris and London (traducida como Sin blanca en París y Londres) y retrataba el hambre y la adversidad en estas dos capitales europeas.

George-orwell-BBCAutor de 556 artículos, 17 poemas, 6 novelas, 5 cuentos y 3 libros de reflexiones personales, este escritor fundamental del siglo XX es considerado por la crítica uno de los grandes nombres de la literatura de la primera mitad de la centuria pasada, especialmente por la manera en la que abordó temas álgidos vinculados con la política, el capitalismo y la injusticia social, entre otras cosas.

A sesenta y seis años de su muerte, repasaremos cuatro novelas de este autor, que falleció a la edad de 46 años víctima de la tuberculosis, poco tiempo después de la publicación de su obra más conocida, 1984, una novela en la que aborda el tópico del Big Brother, empleado aún hoy en día para hacer crítica a las técnicas modernas de vigilancia de la sociedad contemporánea.

Un duro retrato de los treinta

George Orwell La hija del clérigoLa hija del clérigo o La hija del reverendo (como la tituló la editorial Alianza en su edición de la década de los setenta), es muy probablemente la obra menos conocida de George Orwell. Se desarrolla en la Inglaterra de la década de los treinta y refleja en sus páginas a los característicos personajes de la literatura orwelliana, vencidos por las circunstancias y atribulados por el sistema.

En esta obra, publicada originalmente en el año 1935 y que muchos ignoran, la protagonista es Dorothy, hija de un reverendo sumamente severo y poco afectivo, que tendrá que lanzarse a las calles a mendigar, deberá trabajar como criada y como maestra en una escuela de señoritas, para llevar una existencia digna en la sociedad británica de los treinta.

El amargo sabor de la bohemia

George Orwell Que no muera la AspidistraUn año más tarde de la publicación de La hija del clérigo, George Orwell presenta Que no muera la aspidistra, editada por Victor Gollancz Ltd. Considerada una obra semiautobiográfica, ya que Orwell se inspiró en la artista Sally Jerome para la creación del personaje de Rosemary, esta novela, junto con su antecesora, fueron tomos despreciados profundamente por su propio autor.

George Orwell pensaba que La hija del clérigo y Que no muera la aspidistra eran ejercicios literarios que nunca fueron dignos de ser publicados y lo hizo por la sencilla razón de que necesitaba algo de dinero para subsistir. Aferrado a este desprecio, impidió que se reeditasen mientras él viviera, sin embargo la crítica se encargó de contradecir su propia apreciación.

Cyril Connolly, que escribió dos reseñas, una publicada en el Daily Telegraph y la otra para el New Statesman, da muestras del impacto que recibió de la obra, que describe a la soledad, la pobreza y la alienación con fiereza, al tiempo que hace una crítica social sumamente amarga. Norman Mailer consideró a la novela perfecta, desde la primera página hasta la última y Tosco Fyvel, amigo de Orwell, la cree un anticipo de 1984.

Gordon Comstock, el personaje central de la obra, es un modelo recurrente de la literatura anglosajona del siglo XX, como reflejo de la vida agobiante en la capital británica y la presencia masiva de la publicidad y sus efectos alienantes.

Cuando un cerdo toma el control

George Orwell Rebelión en la granjaPublicada originalmente con el título Animal Farm en agosto del año 1945, Rebelión en la granja es una novela satírica en la que George Orwell exhibe su crítica al estalinismo. La obra fue escrita durante los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial y aunque fue publicada a finales del 45, no se hizo conocida sino hasta los años cincuenta, tras la muerte de su creador.

Apelando al recurso de la humanización, los animales de una granja liderados por un cerdo notablemente inteligente deciden poner fin a la tiranía humana, sin darse cuenta que paulatinamente el ejemplar sistema de convivencia que diseñan entre ellos se convierte en otra especie de gobierno anárquico, si se quiere más brutal que el anterior.

La intención original de Orwell con esta obra fue denunciar los totalitarismos nazi y soviético, sin embargo la novela fue empleada, especialmente en Estados Unidos, como propaganda en contra del comunismo. Rebelión en la granja se hizo ganadora del Premio Hugo y figura entre las 100 mejores novelas de la Modern Library.

Una obra inmortal que legar a la humanidad

George Orwell 1984La crítica la ha catalogado como una de las obras cumbre de la ciencia ficción distópica y la hace parte de la trilogía de las distopías, donde comparte el estrado con Un mundo feliz (1932) de Aldous Huxley y Fahrenheit 451 (1953) de Ray Bradbury. Nineteen Eighty-Four o 1984 alcanzó repercusiones insospechadas en la sociedad de mediados del siglo XX.

En una crítica perteneciente a Isaac Asimov, el escritor ruso atribuye el tono encarnizado de la novela a la presencia de la avanzada tuberculosis en George Orwell mientras finalizaba su obra; el autor falleció el 21 de enero del año 1950 en un hospital de Londres, siete meses después de que el libro fuese publicado por Harvill Secker.

Asimov asegura en su exhaustiva crítica que tanto penetró en algunos integrantes de la sociedad norteamericana la fobia al 1984, aún sin conocer en profundidad la obra o sin siquiera haberla leído, que el temor por saber lo que podría llegar a sucederles luego del 31 de diciembre de ese año, cuando arribara el año 1985, estaba latente como una sombra de ansiedad.

16529106045_8456336396_o_dEn esta pieza esencial de la literatura contemporánea, Orwell consagró tópicos como el omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, la policía del Pensamiento, la neolengua y la Habitación 101, un espacio de tortura que incluso ha despertado el interés de historiadores como Edward Peters, quien atribuye la referencia a este escalofriante espacio a los informes que Orwell puede haber obtenido sobre los métodos de sufrimiento de la Cheka.

Muchos analistas consideran que actualmente nos encontramos en una sociedad orwelliana, ya que ha sido inevitable establecer paralelismos entre el universo recreado por el autor británico en 1984 y lo que la humanidad atraviesa justo ahora, cuando se batalla día a día con la manipulación de la información, la vigilancia masiva y la represión política y social. Esta obra se convirtió en un éxito en ventas y uno de los textos más influyentes del siglo XX.