New York Post afirmó en su crítica que la nueva versión cinematográfica de la obra de Mary Shelley “básicamente repite, con algunos nuevos detalles sin el menor interés, todo lo que hemos visto en las otras 457 películas de Frankenstein”. Por su parte, The Hollywood Reporter no fue más condescendiente: “El único horror real en este frenético espectáculo es lo frío que te deja”.

 

La obra dirigida por Paul McGuigan y protagonizada por Daniel Radcliffe y James McAvoy quizá sufrió la misma suerte que la versión de El hombre lobo estelarizada por Benicio del Toro y Anthony Hopkins, una pieza que resultó ser una gran decepción para los fanáticos de estos personajes tan característicos de la literatura fantástica.

 

Frankenstein 2Tal ha sido el circo de la nueva versión de Frankenstein, que la película ha propiciado actividades como la que ofrecerá el Artistic Metropol de Madrid que, a propósito de la cinta donde McAvoy encarna al “moderno Prometeo”, proyectará un ciclo dirigido a esas películas y adaptaciones tan malas, que resultan ser todo un espectáculo.

 

La Isla de Frankenstein (1981) no sólo es considerada la cumbre del “cine basura”, es también el peor largometraje que se ha hecho sobre el famoso personaje de Mary Shelley.

 

Jerry Warren fue el director, guionista y compositor de la banda sonora de esta película que cuenta la historia de los miembros de una expedición que, tras verse sorprendidos por una tormenta que les hace estrellarse, acaban en una pequeña isla del Pacífico.

 

Allí se encuentran a dos extraños grupos: uno de amazonas que realizan raros rituales con serpientes y arañas, y otro de zombies dirigidos por la bisnieta del Dr. Frankenstein y su marido, que tienen encerrado a un monstruo más cruel y fuerte que el original.

 
Una producción que divierte a fuerza de ser mala. Se acerca la hora de redimir al “hermoso monstruo” de Mary Shelley.