Libros

Y no porque ambos libros oculten un secreto, que no tiene nada que ver con eso, sino porque estos son algunos de los títulos que solemos mencionar cuando “mentimos” acerca de los libros que supuestamente hemos estado leyendo, pero de los que no hemos pasado de la primera página.

De acuerdo a las apreciaciones de portales como Librópatas o Book Riot, dependiendo del círculo social en el que nos movamos, solemos fingir ante nuestros amigos y conocidos que tenemos alguna gran obra literaria de cabecera, sin que siquiera el texto haya tocado los entrepaños de la biblioteca de nuestra casa.

Para las personas que se mueven en círculos literarios más estrechos, decir con orgullo que han disfrutado cada línea del Ulises de Joyce es toda una hazaña digna de lauros; pero para aquellos que frecuentan ámbitos más relacionados con la cultura pop, admitir con orgullo que no han podido soltar el último volumen de sagas como Los Juegos del Hambre, de Suzanne Collins, o Four: A Divergent Story Collection de Verónica Roth, hasta acabarlos, puede ocasionarles gratas conversaciones.

Lo cierto es que fingir que hemos leído un buen libro es más normal de lo que muchos creen, y dependiendo de nuestra lengua, hay textos que son indispensables para quedar bien ante los demás. Book Riot llevó a cabo un encuesta en la que participaron más de 800 personas y algunos de los textos mencionados fueron:

  • Orgullo y Prejuicio de Jane Austen.
  • Ulises de James Joyce.
  • Moby Dick de Herman Melville.
  • Guerra y Paz de León Tolstoi.
  • 1984 de George Orwell.

Charles Dickens, J.K. Rowling y J.R.R. Tolkien son otros de los autores que figuran en la lista mencionada anteriormente, ¿pero qué sucede con los lectores de habla hispana? Miguel de Cervantes y su Don Quijote es uno de los textos que las personas más presumen leer, sin siquiera tener la intención de acercarse a esta encantadora obra; le siguen novelas como Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, Rayuela de Julio Cortázar (incluso algunos tienen el descaro de decir que la leyeron varias veces, para poder comprender el orden de sus capítulos) y Pedro Páramo de Juan Rulfo.

Y tú, ¿qué libro fingiste haber leído? No te dé pena admitirlo.