María de Zayas es un autora española que, junto a Ana Caro de Mallén y sor Juana Inés de la Cruz, es considerada una de las más grandes escritoras del siglo XVII español.

 

Zayas es la primera mujer en la historia de la literatura en lengua española en poner su rúbrica en una obra, y afortunadamente lo hizo, pues los relatos amorosos que escribió en el siglo XVII gozaron de una popularidad enorme, llegando a ser traducidos a diversos idiomas y a ser leídos por años, pues además tuvieron múltiples reediciones.

 

a14075_3fcb05db74d84e17997fc27bab22e04cEn el siglo XVIII la Inquisición se encargó de prohibir las narraciones de Zayas, y aunque en el siglo XIX la condesa de Pardo Bazán trató de sacar su obra del baúl de los clásicos olvidados, nunca volvió a tomar la popularidad de la que había disfrutado en siglos anteriores.

 

Miguel de Cervantes y Giovanni Boccaccio influyeron notablemente en el estilo de María de Zayas.  Del autor de El Quijote toma el estilo, del creador de El Decamerón toma la estructura, al punto que sus Novelas amorosas y ejemplares son también conocidas como el Decamerón español.

 

Los personajes de Zayas se refugian para huir de una enfermedad llamada las cuartanas de Lisis. Durante cinco noches se narran, cada día, dos historias de gran crudeza. Lo que caracteriza a la literatura de Zayas es la gran preocupación por reflejar la psicología de los personajes, un recio orgullo femenino y resaltar los efectos demoledores de la pasión.

 

murillo-dos-mujeresAlgunos críticos han tratado de equiparar la frescura y el talento narrativo de María de Zayas con el de Miguel de Cervantes, considerándola la segunda mejor narradora “pura” de la lengua española. De la sociedad de su época extrae aspectos como la violencia, la crueldad, la magia y los encantamientos, sustituyendo la moraleja por los escarmientos propios a los que conducen las acciones erradas.

 

Además de acercarse por momentos a la novela picaresca, María de Zayas cultivó otros géneros, como el teatro y la poesía, pero sus muestras en estos formatos son tan insustanciales, que es difícil adivinar su talento para la dramaturgia o las rimas.
Sus obras han sido recogidas bajo el título de Desengaños amorosos y para todos los lectores que, movidos por el placer culposo, deseen conocer hasta dónde nos puede conducir la pasión, este es un clásico olvidado que no defraudará a ninguno.