Rembrandt y muchos otros maestros de la pintura emplearon aparatos ópticos para poder pintar sus autorretratos, según una investigación publicada en «Journal of Optics».

 

Los autores del estudio demuestran que usando la tecnología existente en el siglo XVII es factible proyectar una imagen del autorretrato sobre una superficie en la que el artista podía trabajar.

 

Para ello, proponen cinco configuraciones: una usando un espejo cóncavo, tres en base a una combinación de un espejo plano y un espejo cóncavo, y otra con dos espejos planos y una lente.

 

Los investigadores se centraron en las obras de Rembrandt, un artista conocido por el alto nivel de detalle de sus autorretratos. «Hizo incluso un par de autorretratos pintados sobre cobre, una superficie en la que las proyecciones pueden verse muy claramente», explica Francis O’Neill, uno de los autores del estudio.

Los autorretratos de Rembrandt

 

«Sus trabajos son conocidos por su uso del claroscuro, un contraste de luz y oscuro que sería esencial para las proyecciones. Por otra parte, sus autorretratos riendo con los ojos abiertos requerirían una disciplina física increíble, para alternar mirarse en el espejo y luego crear la imagen, pero él no habría tenido que mover sus ojos del área de dibujo si trazó una proyección», dijo O’Neill.

 

Los investigadores revisaron las proporciones relativas de la cabeza de Rembrandt en sus últimos autorretratos, que son inusualmente amplias y consistentes. Su autorretratos son en general muy pequeños. Los investigadores encontraron anomalías propias de un proceso de proyección, por lo que resulta evidente que usó lentes y proyección.

 

Fuente: ABC.es