Hace casi setenta años el escultor Cornelis Zitman pisó por primera vez el suelo venezolano. Venía desde Holanda en un barco petrolero sueco que le llevó a las costas de Falcón, instalándose en la ciudad de Coro y ganándose la vida como dibujante técnico en una empresa constructora.

Cornelis Zitman 002Zitman se había formado en la Academia de Bellas Artes de La Haya, y su inquietud por la pintura y la escultura, lo llevaban a cultivar estos géneros en sus ratos libres. Dos años más tarde logró trasladarse a Caracas, donde trabajó como diseñador y posteriormente director de una fábrica de muebles de la capital venezolana.

Ganador del Premio Nacional de Escultura en Venezuela en el año 1951, Cornelis Zitman consiguió su primera individual en la Galería de Arte Contemporáneo de Caracas en el año 58. Tras este logro decide cambiar de residencia y se traslada a Grenada, donde toma la determinación de enfocarse primordialmente en la escultura como vía de expresión de su filosofía artística.

A principios de los sesenta estuvo entre Estados Unidos y Holanda, llevando sus piezas a suelo norteamericano y aprendiendo las técnicas de fundición en su tierra natal como aprendiz de Pieter Starreveld, para posteriormente regresar de manera definitiva a Venezuela, impartir clases de diseño en la Universidad Central de Venezuela y desarrollar una técnica de modelado en cera para piezas de pequeña escala.

Cornelis Zitman 003

Durante la década de los setenta llevó su trabajo a Francia, Suiza, Holanda, Estados Unidos, Japón, entre otros países. Entre las grandes colectivas donde dejó su huella, se encuentran:

Bienal de Escultura de Budapest.

Feria de Arte72 de Basilea.

FIAC de París.

Bienal de Sao Paulo.

Feria ARCO de Madrid.

Zitman Rostros

En palabras de la curadora María Elena Ramos, Zitman jugó en su obra escultórica con un “supuesto tipo racial”, enfatizando en sus piezas la fisionomía de los indígenas venezolanos, brindando principal atención a la figura femenina. Se definía a sí mismo como un “constructor de imágenes” y las personas que tuvieron la oportunidad de conocerle, coinciden en su afable carácter, su sentido del humor y su generosidad.