Thomas Harris es un escritor bastante tímido, a pesar de que la mayoría de sus novelas se han convertido en exitosos best sellers y han sido llevadas a la gran pantalla. Consiguió su licenciatura en lengua inglesa en la Baylor University y mientras era estudiante universitario, trabajó como reportero del Waco Tribune-Herald, donde estaba encargado del área de sucesos y policiales.

 

222046_406702502718453_1388152197_nSu trabajo en el periódico local fue lo que le llevó a la prisión de Nuevo León en México, para cubrir el caso de Dykes Askew Simmons, un hombre implicado en el asesinato de tres personas. Simmons había intentado huir del recinto penitenciario, y en su amago de evasión resultó herido de bala.

 

La cobertura de los hechos lo llevó a conocer, de manera fortuita, a otro recluso de la prisión, un hombre que Thomas Harris identifica con el nombre ficticio de Dr. Salazar. Durante su conversación con el cirujano, que pagaba condena por cargos de asesinato, la situación se tornó bastante incómoda y sombría, en especial por la perspectiva tan peculiar que Salazar dio a la entrevista.

 

Aparentemente, Salazar había ayudado a curar la heridas de Simmons, pero en sus argumentaciones, comenzó a elucubrar acerca de la apariencia de las deformaciones que causaron en el cuerpo la penetración y salida de las balas. Asimismo planteó a Thomas su teoría acerca de la naturaleza del tormento y el dolor de las víctimas de los asesinos.

 

Thoma HarrisDesde luego, Thomas Harris nunca había mencionado a los medios esta experiencia hasta que en el año 2013, con motivo del 25 aniversario de la exitosa publicación de El silencio de los inocentes (la segunda obra que compone la exitosa saga literaria de Hannibal Lecter), en el prólogo el autor finalmente revela de dónde provino la inspiración para sus personajes principales.

 

El diario Latin Times transcribió en su publicación las palabras de Harris, de la siguiente manera:

 

“El Dr. Salazar era hombre pequeño, ágil, y con cabello rojo oscuro. Se quedó muy quieto y había una cierta elegancia en él… (Después de hablar con él por un rato)… el director de la prisión me sacó de ahí. Le di las gracias por su tiempo… Le pregunté cuánto tiempo había trabajo el Dr. Salazar ahí. ‘¡Hombre! ¿No sabes quién es él?’… El director se volvió a mí en las escaleras, ‘El doctor es un asesino. Como cirujano podría empaquetar a su víctima en una caja sorprendentemente pequeña. Nunca saldrá de este lugar. Está demente'”.

 

El Daily Mail asegura que el Dr. Salazar no es, al pie de la letra, Hannibal Lecter, pero al menos ayudó a Harris enormemente a construir el peculiar entendimiento de la mente criminal que caracteriza a su carismático personaje.

 

De Hannibal Lecter al Doctor Salazar a Alfredo Ballí Treviño

Thomas Harris nunca quiso dar el nombre real de Salazar; de hecho, fue una fortuna que hiciera tan valiosa revelación en el prólogo de la edición del 2013 de El silencio de los inocentes, sin embargo, los datos fenotípicos que aporta del cirujano homicida, así como la época en la que visitó la prisión mexicana, coinciden con Alfredo Ballí Treviño.

 

balliEste caso fue sumamente sonado a principios de la década de los sesenta, cuando Ballí Treviño fue acusado de asesinar a su pareja, el joven Jesús Castillo Rangel. No conforme con matarlo, seccionó el cuerpo de la víctima, lo enterró en secreto y usurpó su profesión.
Para aquel momento la condena de Treviño era la pena de muerte, pero sus abogados pudieron conmutar la pena por una sentencia máxima de 20 años en prisión, castigo que cumplió a cabalidad, saliendo de la cárcel rehabilitado. El médico murió a principios del año 2009, luego de ejercer su profesión y trabajar en su propio consultorio.